¿Qué aportan los micronutrientes y compuestos bioactivos del polen de abeja al sistema inmune?

El polen de abeja es uno de esos ingredientes que ves por ahí y piensas bueno, será otro superalimento más. Sin embargo, luego descubres que lleva dentro un combo de micronutrientes y compuestos bioactivos que puede hacer maravillas por tus defensas. A continuación, te contamos qué aporta exactamente.

Vitaminas y minerales

El polen de abeja destaca porque reúne una mezcla natural de vitaminas y minerales que actúan como pequeñas piezas de un engranaje que mantiene al sistema inmune funcionando con normalidad. La vitamina C, la E y algunas del grupo B suelen ser protagonistas en este equilibrio.

A su vez, el polen viene cargado de minerales como el zinc y el selenio, dos clásicos que siempre aparecen en las conversaciones sobre inmunidad, dado que ayudan a crear y activar las células que nos protegen. Y con este refuerzo extra, el cuerpo está mejor preparado para enfrentar los cambios inesperados de clima o el encuentro con esos microorganismos que abundan en los meses fríos.

Aminoácidos esenciales

Ahora, cuando hablamos del polen casi nadie menciona sus aminoácidos esenciales, y mira que tienen mérito. Aunque solemos asociarlos con músculos y gimnasio, también son claves para que el cuerpo fabrique proteínas que forman parte del sistema inmune. Sin ellos, las defensas pueden estar presentes, pero no funcionan con la misma soltura.

Estos aminoácidos ayudan a producir anticuerpos y a mantener en buen estado los tejidos que actúan como primera barrera frente a lo que viene de fuera. Esto se vuelve muy útil cuando llega el invierno y todo el mundo estornuda o cuando tu ritmo de vida va tan rápido que el cuerpo apenas alcanza a ponerse al día.

Flavonoides y antioxidantes

El polen también aporta una buena dosis de compuestos bioactivos, entre ellos los flavonoides y antioxidantes, conocidos por modular procesos inflamatorios dentro del organismo. Y aunque suene técnico, en realidad lo que hacen es ayudar a que todo se mantenga en equilibrio, permitiendo que el sistema inmune responda con precisión.

Estos compuestos funcionan como un escudo para las células, protegiéndolas del desgaste provocado por el estrés, el cansancio o una alimentación desordenada. Por eso, cuando la dieta incluye antioxidantes de forma habitual, las células defensivas trabajan con más energía y mantienen su eficacia durante más tiempo.

Enzimas y compuestos bioactivos

Otra de las cosas interesantes del polen es que contiene enzimas y otros compuestos activos que intervienen en la generación de energía y en la forma en que el cuerpo gestiona sus procesos metabólicos. A simple vista pudiera parecer que esto no tiene mucho que ver con las defensas; pero realmente, un organismo con suficiente energía tiene la ventaja de que le es posible reaccionar con más rapidez ante cualquier desafío.

Y esta no es la única ventaja. Dichas enzimas permiten al organismo digerir mejor los alimentos, además de soportar la absorción de nutrientes. Estos dos factores combinados aumentan la disponibilidad de vitaminas y minerales esenciales para la inmunidad, de tal forma que el cuerpo los usa de manera más eficiente.

Como ves, el polen de abeja es uno de esos superalimentos en los que hay muchísimas ventajas y apenas inconvenientes. Así que, si buscas un complemento que encaje fácilmente con tu rutina diaria, este puede ser una muy buena opción. R.

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