Detectan un freno natural para detener la inflamación dañina

La inflamación puede pasar de ser uno de los mayores aliados contra infecciones y lesiones a convertirse en una grave amenaza para el organismo humano. Una ampliación de su conocimiento puede dar pie a posibles terapias para patologías como la artritis reumatoide y la enfermedad cardiovascular.

La inflamación es la primera línea de defensa del cuerpo contra infecciones y lesiones, pero cuando no se desactiva correctamente, puede provocar graves problemas de salud como artritis, enfermedades cardíacas y diabetes. Hasta ahora, no se ha manejado suficiente evidencia sobre cómo el organismo decide detener la respuesta inmunitaria y comenzar la curación.

Ahora, un estudio llevado a cabo por investigadores de la University College de Londres (UCL) (Reino Unido). publicado en ‘Nature Communications’, revela que unas diminutas moléculas derivadas de la grasa, llamadas epoxi-oxilipinas (sEHs), actúan como frenos naturales del sistema inmunitario. Estas moléculas previenen el crecimiento excesivo de ciertas células inmunitarias, conocidas como monocitos intermedios*, que pueden causar inflamación crónica, relacionada con daño tisular, enfermedades y progresión de enfermedades.

Los científicos decidieron estudiar las epoxi-oxilipinas porque, según estudios realizados con animales, estas moléculas derivadas de la grasa reducen la inflamación y el dolor, pero su función en humanos seguía siendo desconocida. A diferencia de mediadores inflamatorios bien estudiados, como la histamina y las citocinas, las epoxi-oxilipinas forman parte de una vía poco explorada que, según los científicos, podría calmar naturalmente el sistema inmunitario.

De esta forma, el bloqueo de la enzima sEH con GSK2256294 aumentó los niveles de epoxi-oxilipina, aceleró la resolución del dolor y redujo drásticamente los niveles de monocitos intermedios en sangre y tejidos (las células inmunitarias vinculadas a la inflamación crónica y la enfermedad). “Nuestros hallazgos revelan una vía natural que limita la expansión de células inmunes dañinas y ayuda a calmar la inflamación más rápidamente”, según la primera autora, la Dra. Olivia Bracken, del Departamento de Envejecimiento, Reumatología y Medicina Regenerativa de la UCL).

Los resultados obtenidos permiten comprender el papel que podrían desempeñar los monocitos intermedios durante la resolución de la inflamación aguda y abre la puerta a ensayos clínicos que exploran los inhibidores de epóxidos hidrolasa soluble como posibles terapias para afecciones como la artritis reumatoide y la enfermedad cardiovascular.

“Al potenciar estas moléculas de grasa protectoras, podríamos diseñar tratamientos más seguros para enfermedades provocadas por inflamación crónica”, según el autor correspondiente, prof. Derek Gilroy, de la División de Medicina de la UCL. Ana Mera, farmacéutica. (SyM)

 

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