La importancia de los cambios nutricionales en la primera infancia que marcan la salud metabólica futura
Una mejor comprensión de la nutrición en la primera infancia puede influir en el riesgo de padecer enfermedades metabólicas, como la obesidad y la diabetes tipo 2, en la edad adulta. De ahí, la importancia de abordar con cautela los cambios en la nutrición en los primeros años de vida con vistas a una mejor salud metabólica en las siguientes etapas vitales.
El aumento global de la obesidad exige estrategias preventivas urgentes y eficaces. Uno de los enfoques más prometedores es optimizar la nutrición durante etapas críticas del desarrollo, en este caso, la primera infancia. Según la dieta, la etapa de la vida y el sexo, los resultados pueden variar desde beneficiosos hasta menos favorables. De ahí la importancia de abordar con cautela los cambios en la nutrición durante la primera infancia.
Sobre la materia se ha centrado un estudio llevado a cabo en la Universidad de Wageningen (Países Bajos) enfocado a los efectos de la galactosa en las primeras etapas de la vida sobre la salud metabólica, partiendo de que pequeñas diferencias en la composición de azúcares de la alimentación durante las primeras etapas de la vida pueden tener efectos duraderos en el metabolismo, el peso corporal e incluso la esperanza de vida.
El trabajo, que aporta pistas importantes para la prevención de la obesidad y otros trastornos metabólicos en humanos, se sustenta en la evidencia del papel que ejerce la leche materna como fuente óptima de nutrición infantil y sus efectos a largo plazo. Un componente clave de la leche materna es la lactosa, que tras la digestión se descompone en glucosa y galactosa.
Condición metabólica
En concreto, hay escasos conocimientos sobre el papel de la galactosa en el desarrollo temprano, que ahora se amplían con este estudio realizado por Peixin Sun, candidata a doctora en el Grupo de Cátedra de Fisiología Humana y Animal de la Universidad e Investigación de Wageningen.
Los resultados muestran que la galactosa tiene diversos efectos sobre el metabolismo, que dependen en gran medida del contexto. La exposición temprana a la galactosa en ratones provocó cambios sutiles en la señalización hormonal y de la insulina. En las moscas de la fruta, se observaron efectos específicos del sexo en la esperanza de vida y el metabolismo lipídico.
Los hallazgos permitieron constatar que el reemplazo parcial de glucosa con galactosa en una dieta posdestete temprana durante tres semanas, seguido de una dieta alta en grasas durante nueve semanas, aumentó significativamente la expresión del gen que codifica la adiponectina en el tejido adiposo blanco y los niveles séricos de adiponectina, y disminuyó la expresión del sustrato 2 del receptor de insulinadel músculo esquelético en la edad adulta, sin alteraciones en la masa grasa, el estado inflamatorio y la tolerancia a la glucosa.
Asimismo, reveló que la galactosa en el contexto de la maltodextrina en una dieta posdestete disminuyó significativamente el peso corporal, la masa grasa y la masa magra en ambos sexos, y redujo el gasto energéticoy elcociente respiratorio en las hembras en la edad adulta temprana.
Sin embargo, después de un desafío obesogénico de nueve semanas, los efectos de programación nutricional fueron en gran medida inexistentes, excepto por una disminución del ARNm de la hormona de crecimiento similar a la insulina 1 hepática en las hembras.
En líneas generales, del estudio se desprende que la galactosa ejerce efectos de programación distintos y dependientes del contexto, que van desde sutiles efectos metabólicos en la señalización de insulina/IGF1 en ratones hasta efectos significativos y específicos del sexo en la esperanza de vida y el metabolismo lipídico en moscas.
Según se recoge en la investigación, futuras investigaciones deberían dilucidar los mecanismos subyacentes a los efectos de programación específicos del contexto de la galactosa. En última instancia, comprender los efectos a largo plazo de la exposición a la galactosa en las primeras etapas de la vida podría contribuir a optimizar las pautas nutricionales infantiles y mejorar la salud metabólica a largo plazo. J.S.LL. /L.D.B. (SyM)






















