Se investiga creación de espermatozoides de laboratorio a partir de células sanguíneas
La comprensión de cómo se forman las células reproductoras humanas sigue siendo uno de los grandes retos de la biomedicina. Al respecto, avances recientes en el cultivo y la manipulación de células madre están permitiendo recrear en el laboratorio etapas clave de este proceso, abriendo nuevas oportunidades terapéuticas.
Las células germinales masculinas humanas experimentan una cascada de etapas de desarrollo a lo largo de la vida pre y postnatal que culmina en la formación de espermatozoides haploides, sin embargo, hasta la fecha, los mecanismos moleculares subyacentes a estas transiciones del desarrollo siguen sin comprenderse completamente.
Precisamente, científicos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Pensilvania en Estados Unidos han anunciado, recientemente, haber podido crear espermatozoides en el laboratorio utilizando células sanguíneas humanas.
Estos avances, descritos en la revista ‘Stem Cells’, “representan un hito”, según sus responsables, ya que demuestran que “el entorno inicial de formación del esperma humano, hasta ahora desconocido, puede reproducirse a nivel de laboratorio”.
El primer paso dado fue establecer un método sólido de diferenciación dirigida para inducir células madre pluripotentes inducidas humanas (iPSC) en células similares a PGC (PGCLC), que se asemejan mucho a las PGC de primates en etapa premigratoria in vivo
Al reconstituir el nicho testicular y sus interacciones con las células germinales en testículo reconstituido xenogénico (xrTestis), los científicos lograron inducir con éxito la diferenciación de células iPSC humanas y de macaco rhesus en espermatogonias (Spg), un subconjunto de las cuales probablemente posee potencial de célula madre para mantener la espermatogénesis durante toda la vida.
Las células madre humanas y las células testiculares de ratón se fusionaron, creando un tejido testicular artificial con forma de “tubo vertebral”, una estructura de microtúbulos similar a la que produce los espermatozoides en los testículos reales.
En definitiva, este trabajo establece un marco sólido para modelar el desarrollo de las células germinales de primates, lo que permite analizar los programas reguladores de la línea germinal y representa un paso fundamental para el avance de la gametogénesis in vitro.
El paso siguiente es avanzar puesto que las células generadas en esta investigación aún no han alcanzado la etapa de espermatozoides completamente maduros, en la que pueden combinarse con óvulos para formar óvulos fecundados.
Asimismo, otro reto para futuros estudios es superar las cuestiones éticas para determinar si las espermatogonias humanas producidas en ratones funcionan correctamente. Al respecto, el equipo afirmó que espera verificar primero la función de las espermatogonias en monos. J.S. LL (SyM)






















