Los hombres mayores de 45 años se enmarcan como nuevo grupo de riesgo frente al VPH

Los hombres nacidos antes de la implantación de la vacunación sistemática frente al VPH constituyen actualmente un grupo de especial vulnerabilidad. Los expertos subrayan la necesidad de reforzar la prevención y la educación sexual en estas franjas de edad.

Los especialistas en Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) de la Fundació Puigvert alertan de que los hombres mayores de 45 años se han convertido en un grupo de riesgo relevante de infección por el Virus del Papiloma Humano (VPH). Se trata de personas pertenecientes a generaciones que no han sido amparadas por la vacunación sistemática y que, a su vez, han vivido un cambio en su conducta sexual, con un aumento exponencial de contactos y relaciones esporádicas después de un divorcio o el fin de una relación larga.

El Dr. Álvaro Vives, jefe de la Unidad de Infecciones de Transmisión Sexual de la Fundación Puigvert, explica que “cada vez es más frecuente, después de romper una relación larga, mantener múltiples contactos sexuales, participar en parejas abiertas, utilizar aplicaciones para conocer gente o frecuentar lugares de intercambio y todo ello ha provocado un incremento de diagnósticos del VPH y de lesiones asociadas entre los mayores de 45 años y, especialmente, entre los de 60 y 70 años”.

Las principales patologías que se asocian al VPH son las verrugas genitales y el cáncer anal, de pene o cabeza y cuello. La incidencia de este último tipo de tumores se está incrementando mucho entre los hombres de 60-70 años, mayoritariamente heterosexuales, y se prevé que en 2030, se diagnostiquen más de un millón de casos nuevos al año. Sin embargo, la tasa del cáncer anal es 44 veces superior entre los hombres que tienen relaciones con otros hombres. El Dr. Vives se muestra categórico cuando afirma que la transmisión del VPH no es superior entre los hombres homosexuales, ya que “la orientación sexual no constituye un grupo de riesgo; las prácticas sexuales con numerosos contactos, sí”.

Vacunación global

La vacunación contra el VPH se incluyó en el calendario oficial de vacunación hace diecisiete años, pero destinada únicamente a las niñas de entre 9 y 14 años porque se constató que era la causa del 95% de los casos de cáncer de cérvix o cuello uterino. Se consideró entonces que los hombres podían ser portadores del virus, pero que no desarrollaban la enfermedad y la realidad es otra. El Dr. Vives asegura que “hoy, ya hay más enfermedad entre las personas de sexo masculino que entre las del femenino, tal y como reflejan los datos de prevalencia, los cuales indican que afecta a más del 45% de los hombres y a un 40% de las mujeres”.

Actualmente, la vacunación contra el VPH está incluida dentro del calendario sistemático a los 11-12 años (6º de Primaria) para las chicas nacidas a partir del año 1997 y para los chicos nacidos a partir del 2011. Además, se ha establecido una campaña de repesca con una única dosis dirigida a todos los chicos de hasta los 18 años (nacidos a partir del 2007) y las chicas de hasta 24 años (nacidas a partir de 2001). Estas medidas han permitido proteger sobre todo a las generaciones más jóvenes, en las que ya se está observando una disminución muy significativa de la infección y de las lesiones asociadas al VPH.

También se pueden vacunar las personas que forman parte de los grupos de riesgo vigentes hasta los 45 años, de acuerdo con las indicaciones de las autoridades sanitarias. Se trata de personas con determinados estados médicos o exposiciones que incrementan la probabilidad de contraer la infección o desarrollar patología asociada al VPH.

Sin embargo, de momento, no se prevé la vacunación para los mayores de 45 años, aunque el Dr. Vives considera que “no debe haber límite de edad porque hay muchas posibilidades de que un hombre de más de 45 años ya esté infectado y si tenemos en cuenta que los virus tardan en eliminarse entre uno y dos años, la vacunación favorecerá que no se vuelva a contraer cuando desaparezca”. Para el experto, para los mayores de 45 “la vacunación no debe ser sistemática, sino que es necesario evaluarla caso por caso, en función del comportamiento sexual de cada persona”. La infección por el VPH es asintomática en el 80% de los casos y la enfermedad puede aparecer al cabo de 4-6 años.

La educación sexual, la prevención más segura

Al margen de la vacunación, el uso del preservativo es la medida de prevención más eficiente, por lo que los especialistas de la Fundació Puigvert reclaman la imperiosa necesidad de concienciar a la población de que éste es la barrera de contención más consistente para las infecciones de transmisión sexual, incluyendo las prácticas de sexo oral. En este sentido, el Dr. Vives indica que “la educación sexual en las escuelas e institutos es fundamental y no puede limitarse sólo a enseñar cómo se coloca un preservativo, debe ir más allá y se debe dar a conocer qué infecciones se pueden transmitir cuando se es una persona sexualmente activa y dónde pueden acudir para hacer cualquier tipo de consulta o revisión. Debe educarse en positivo”.  L.D.B./M.T.T. (SyM)

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