Liposucción y abdominoplastia: dos operaciones distintas que los pacientes suelen confundir

Por: Dr. Orestes Fernández y Dr. José Morales. Cirujanos plásticos del Instituto de Benito (Barcelona y Madrid).

Cada vez más españoles, hombres y mujeres, se operan la barriga para mejorar su silueta. Y en las consultas se repite la misma escena: el paciente pide una liposucción cuando en realidad lo que necesita es una abdominoplastia, o al revés. Son dos operaciones muy distintas, con técnicas y plazos de recuperación que no se parecen en nada. Y confundirlas puede arruinar el resultado.

La liposucción sirve para una sola cosa: quitar la grasa que se acumula en zonas concretas y que no se va con dieta ni con deporte. Se hace a través de pequeños cortes de pocos milímetros, por los que se introduce una cánula fina que aspira la grasa. Puede aplicarse en la barriga, los costados, los muslos, los brazos o la papada. Puede hacerse con anestesia local y sedación, o con anestesia general si la zona a tratar es muy grande. La operación dura entre una y tres horas, y la mayoría de pacientes vuelve a su vida normal en una o dos semanas.

“Una liposucción bien indicada mejora la silueta; mal hecha, deja la piel colgando”, explica el Dr. José Morales, especialista en liposucción de alta definición con tecnologías VASER y Microaire. “No solo es importante la técnica que se utiliza, sino si no la elasticidad de la piel y la firmeza de los músculos.”

La abdominoplastia es algo muy distinto. Es una cirugía más grande, pensada solo para el abdomen(la barriga), y actúa sobre tres elementos: la piel que sobra, la grasa y los músculos del abdomen. Se realiza una corte horizontal tipo cesárea justo por encima del pubis, se cosen por dentro los músculos cuando están separados y se retira la piel sobrante. En la mayoría de casos también se recoloca el ombligo. La operación dura entre dos y cuatro horas, requiere anestesia general y suele necesitar al menos una noche de ingreso.

“La abdominoplastia no es una cirugía solo para quitar grasa, sino para remodelar los músculos abdominales creando una silueta más delgada y estrecha, además de eliminar la piel que sobra”, advierte el Dr. Orestes Fernández, pionero en España del Body Lift y referente en cirugía corporal.

 

Una abdominoplastia sin drenajes

En el Instituto de Benito, clínica de cirugía plástica con sedes en Barcelona y Madrid y más de treinta años de trayectoria, la abdominoplastia se hace sin drenajes después de la operación, algo poco habitual en España. La técnica realizada por el Dr. Fernández, consiste en proteger el sistema linfático del abdomen durante la cirugía. De este modo se evita que se acumule líquido y que el paciente tenga que llevar drenajes colocados durante los días posteriores.

“Hemos adoptado la técnica para proteger el sistema linfático del abdomen, y eso nos permite operar sin colocar drenajes”, explica el Dr. Fernández. “El paciente sale del quirófano sin tubos, se mueve antes y se ahorra una de las molestias más típicas del postoperatorio.” El postoperatorio se completa con Synapta®, un tratamiento propio del centro pensado para reducir el dolor y acortar la recuperación.

El Dr. Fernández y el Dr. Morales insisten en que la primera consulta es la fase más importante de todo el proceso. En ella se valora cómo está la piel, si los músculos tienen tono, si hay estrías, si la paciente ha tenido hijos y qué espera obtener con la operación. Solo entonces se puede saber si conviene una liposucción, una abdominoplastia completa o las dos técnicas a la vez. La conclusión es clara: liposucción y abdominoplastia no son lo mismo, resuelven problemas distintos y los resultados también lo son.

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