La innovación incremental y la sostenibilidad fortalecen la sanidad
Pacientes crónicos, como los afectados por enfermedades respiratorias, se benefician de las mejoras de medicamentos existentes.
Frente a la innovación disruptiva, la innovación incremental es aquella que efectúa mejoras o desarrollos adicionales en alternativas terapéuticas y fármacos ya comercializados. Esto incluye desde nuevas formas de administración o formulaciones hasta combinación de medicamentos o modificaciones en la posología o en la cantidad de principio activo, e incluso nuevos usos de la medicación. Ello conlleva beneficios clínicos y en el acceso a los medicamentos, de los que los que tanto el sistema sanitario como los pacientes se benefician de forma claramente positiva. Especialmente importante es para la salud y calidad de vida de personas mayores, pacientes crónicos y polimedicados, que pueden contar con alternativas terapéuticas que permiten personalizar y adaptar el tratamiento a las necesidades individuales.
Además, en el ámbito medioambiental, la innovación incremental está ganando protagonismo, en busca de una mayor sostenibilidad y un menor impacto de los medicamentos en la huella de carbono.
La nueva legislación por la que se crea la Agencia Estatal de Salud Pública (AESAP), incluye una modificación a la Ley de Garantías y Uso Racional de los Medicamentos y Productos Sanitarios para reconocer la innovación incremental de los medicamentos. Así, se contempla la necesidad de adaptar la salud pública a las nuevas realidades, incluyendo retos emergentes como el cambio climático. Es un reconocimiento explícito a esta innovación que repercutirá en los procedimientos de decisión de precio y financiación de medicamentos, que la industria farmacéutica venía pidiendo desde hace tiempo.
Mejoras para enfermos respiratorios
El cambio climático y la contaminación atmosférica representan una amenaza significativa para la salud pública, especialmente para pacientes con enfermedades respiratorias como el asma y la EPOC.
El desarrollo de los inhaladores presurizados (pMDIs) con propelentes de nueva generación es un ejemplo de innovación incremental destacada. Estos dispositivos son una terapia necesaria para gran parte de los 6 millones de pacientes de asma o enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) de nuestro país.
Así, los inhaladores presurizados con menor huella de carbono van a permitir mayor sostenibilidad ambiental, sin renunciar al correcto control y manejo de la enfermedad, al poner a disposición de los pacientes productos con los mismos principios activos, indicaciones (pacientes con asma y EPOC), eficacia, seguridad y facilidad de uso del dispositivo, pero con una huella de carbono un 90% más baja. Esto permitirá que los pacientes puedan seguir usando su medicación con menor impacto medioambiental, sin olvidar que el objetivo final del tratamiento es conseguir que el paciente tenga la enfermedad controlada. Amparo Luque.






















