La evidencia científica avala la seguridad de los edulcorantes
El estudio europeo SWEET confirma su seguridad dentro de los niveles de consumo autorizados.
Los edulcorantes están presentes en una enorme variedad de alimentos y bebidas. Según el último estudio del Centro de Investigación Biomédica en Red, publicado en Journal of Food Composition and Analysis, los investigadores identificaron la presencia de uno o más edulcorantes en 2.469 alimentos y bebidas diferentes comercializados en España. Su presencia se ha incrementado, entre otros factores, por la reformulación de estos productos para reducir su contenido en azúcares, lo que plantea nuevas preguntas sobre su papel en la dieta.
El estudio europeo SWEET, el ensayo clínico más amplio y riguroso realizado hasta la fecha sobre edulcorantes o potenciadores del dulzor, aporta nueva evidencia al respecto. Durante un año, investigadores de cuatro países europeos evaluaron sus efectos en 341 adultos y 38 niños con sobrepeso u obesidad. En este periodo, el estudio no encontró efectos adversos clínicamente relevantes sobre la salud intestinal ni problemas de seguridad asociados a su consumo dentro de los niveles autorizados. Además, los adultos que sustituyeron el azúcar por edulcorantes bajos o sin calorías, dentro de un patrón de alimentación saludable, mantuvieron una pérdida de peso adicional de 1,6 kilogramos en el año de seguimiento.
A esta evidencia se suma la última evaluación de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) sobre el aspartamo, publicada en septiembre de 2026. Tras revisar la nueva evidencia científica y actualizar su evaluación de 2013, la EFSA concluye que los datos no respaldan una relación causal entre los niveles actuales de exposición alimentaria al aspartamo y efectos adversos para la salud. Así, se reafirma su seguridad dentro del nivel de la Ingesta Diaria Admisible (IDA) establecido, de 40 mg por kg de peso corporal al día.
En conjunto, estos hallazgos ponen de manifiesto que la sustitución de azúcares por edulcorantes puede contribuir a las estrategias de salud pública orientadas a promover patrones dietéticos saludables, atendiendo a las necesidades individuales y a las recomendaciones de los profesionales sanitarios cuando proceda. M.T.T.






















