La vuelta al colegio pone a prueba la piel de los niños con dermatitis atópica

El cuidado diario de la piel puede favorecer el descanso y la calidad de vida de los niños y sus familias.

La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel, caracterizada por sequedad, picor intenso y lesiones inflamatorias. Su presentación es muy heterogénea y suele evolucionar con periodos de brote y remisión. Es una de las enfermedades cutáneas no transmisibles más frecuentes y, a escala mundial, afecta hasta al 20% de los niños y a entre el 2% y el 8% de los adultos.

Tras el verano, muchos niños experimentan un empeoramiento de la dermatitis atópica. La adaptación a los horarios escolares, el estrés, el descenso de las temperaturas y una mayor permanencia en espacios interiores pueden contribuir a la reaparición o intensificación de los síntomas.

Cuando se evalúa el impacto de la dermatitis atópica en la calidad de vida de los niños y sus familias, los datos indican que esta patología no afecta solo a la piel. El picor constante provoca que los niños se rasquen durante la noche, duerman peor y al día siguiente lleguen cansados a la escuela, lo que puede traducirse en irritabilidad, dificultad para concentrarse y, por tanto, desencadenar un peor rendimiento académico.

No obstante, un estudio llevado a cabo por LETI Pharma concluyó que el seguimiento de una rutina de cuidado específica en niños producía una mejoría del estado cutáneo en el 90% de los participantes. Además, mejoró la calidad de vida del 82% de los niños y del 80% de sus familias. El impacto también se observó en su día a día: el 83% dormía más plácidamente y se despertaba con menos frecuencia debido al picor, el 86% estaba más concentrado en clase y el 83% se mostraba menos irritable en sus actividades cotidianas.

Control de los brotes

Las guías europeas consideran que el uso diario de emolientes (productos hidratantes formulados para reparar y proteger la barrera cutánea) constituye la base del manejo de la dermatitis atópica, incluso cuando no existen lesiones visibles. En este sentido, otro estudio de LETI Pharma mostró que la adherencia a una rutina emoliente es capaz de reducir hasta en un 92% el número de brotes y aumentar de manera importante la calidad de vida.

Además de la hidratación diaria, los expertos recomiendan utilizar limpiadores suaves, evitar duchas demasiado calientes, secar la piel sin frotar y vestir prendas de algodón que reduzcan el roce. Laura Clavijo.

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