Entre “Humanitas” y humanización

Llevamos años hablando y escribiendo sobre la humanización de la asistencia sanitaria: un enfoque integral que reconoce al paciente más allá de su condición clínica y que considera su dimensión social, cultural y emocional y aparece ‘Magnifica Humanitas’, la primera encíclica enfocada plenamente en la inteligencia artificial y la revolución digital.

Propone humanizar la IA mediante un código ético global, desarrollado con transparencia, responsabilidad y control independiente, para asegurar que la tecnología sirva a la humanidad y no la degrade. Advierte de que, aunque la IA puede simular comportamientos humanos, carece de conciencia moral y empatía, y no debe supeditarse a lógicas de dominación, ya sean militares, económicas o ideológicas.

Insta a “desarmar la IA”: no renunciar a la tecnología, sino liberarla de la mentalidad de poder que busca dominar al ser humano. Pone en guardia contra el transhumanismo que persigue eliminar toda fragilidad humana mediante la técnica – una aspiración que considera falsa y peligrosa, porque en la finitud y vulnerabilidad humanas reside la apertura a la relación, el amor y la espiritualidad. En suma, reclama una tecnología humanista que respete limitaciones éticas y criterios de justicia social en su diseño y uso.

La encíclica no aborda la sanidad en profundidad, pero su mensaje se extiende claramente al ámbito de la humanización de la atención sanitaria. Al destacar que la tecnología puede curar, pero también puede deshumanizar si no se orienta al bien, nos recuerda que la medicina y la salud deben centrarse en la persona, integrando el avance científico con la cercanía humana y la compasión.

En un mundo en el que la telemedicina, la inteligencia artificial y la biotecnología están transformando el sistema de salud, la enseñanza de Magnifica Humanitas sugiere colocar la dignidad del paciente en el centro e integrar la empatía, la ética y la equidad en la gestión sanitaria. La noción de humanización en salud confluye con el mensaje encíclico de respetar la vulnerabilidad y evitar cosificar la vida: aun en contextos de alta tecnología médica, cada persona debe ser tratada con dignidad y cuidado. 

‘Magnifica Humanitas’ exhibe un equilibrio entre doctrina y acción, que la hace relevante para creyentes y no creyentes.

Jaime del Barrio  Senior Advisor de EY  del sector Salud y Life Sciences

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