El conjunto de proteínas de las células madre mejora el metabolismo en un modelo de obesidad
El tratamiento reduce la pérdida de masa muscular durante la ganancia de peso y acelera la normalización del mismo tras la adopción de una dieta sana.
Científicos de diversos centros estadounidenses han descubierto que la inyección intramuscular, una vez cada dos semanas, del secretoma de células madre humanas atenúa la pérdida de masa magra, en ratones con obesidad inducida por una dieta rica en grasas. Estos animales presentaron mayor peso del cuádriceps, con aumento del tamaño de las miofibrillas en este músculo y mejor calidad del mismo, evaluada según su densidad capilar y grado de fibrosis. Notablemente, la continuación del tratamiento tras la adopción de una dieta normal aceleró la pérdida de masa grasa corporal y mejoró múltiples parámetros relacionados con la gestión de la glucosa, reduciendo además la esteatosis hepática y la fibrosis en este órgano, a niveles comparables a los de animales control alimentados con dieta sana durante todo el tiempo.
Micah Drummond, investigador de la Universidad de Utah y director del estudio, afirma que este secretoma ha sido obtenido del medio de cultivo de células madre embrionarias humanas pluripotentes parcialmente diferenciadas, caracterizándose por estar libre de proteínas exógenas. Lo que resulta en un producto de grado clínico que actualmente ya está siendo evaluado en un ensayo de fase II, en pacientes mayores con debilidad muscular y obesidad. Entre sus componentes cabe destacar factores de remodelación tisular, de regulación inmunitaria y de crecimiento, así como fetuína A y folistatina, proteínas clave cuya concentración es cuidadosamente monitorizada en todos los lotes de producción, asegura el científico.
Adicionalmente, la preparación contiene exosomas portadores de microARNs que regulan genes relacionados con las funciones fisiológicas mencionadas. Su farmacocinética en ratones ha mostrado ser favorable, siendo detectable en plasma durante 72 horas, después de una única inyección intramuscular, intravenosa o subcutánea, añade Drummond. El actual enfoque podría representar una estrategia terapéutica para atenuar el impacto de la obesidad sobre la salud, independientemente de las intervenciones en la dieta, concluye el investigador. M.T. Tous (SyM)





















