Los médicos alertan de que los tatuajes pueden impedir la detección precoz de lesiones malignas
El cartílago de la oreja, el pene y el clítoris son las localizaciones más peligrosas por riesgo de complicaciones.

Los tatuajes pueden dificultar la detección de lesiones cutáneas .
Los tatuajes y los piercing, cuya popularidad está en alza, entrañan riesgos para la salud. Según alertan los médicos, pueden dificultar la detección precoz de lesiones cutáneas malignas e interferir en la exploración física rutinaria. El cartílago de la oreja, el pene y el clítoris son las localizaciones de mayor riesgo.
Profesionales del grupo de Dermatología de la Societat Catalana de Medicina Familiar i Comunitària (Camfic) han recordado, mediante un comunicado, que el pigmento de los tatuajes y los piercing pueden formar una barrera visual sobre la piel “que oculta cambios sospechosos en nevus (lunares) o lesiones pigmentadas, haciendo más difícil su detección clínica”. Esto, previenen los facultativos, “puede retrasar la evaluación de signos de alerta que son claves para un tratamiento precoz y eficaz”.
El comunicado de la sociedad médica alude a recientes estudios internacionales que indican que el riesgo de melanoma cutáneo aumenta en un 29% en individuos tatuados y recuerda que existen casos documentados de melanomas aparecidos dentro de tatuajes “que representan un desafío diagnóstico para los dermatólogos y facultativos de atención primaria”. En este sentido, los cambios de aspecto de lunares, manchas o nevus son fundamentales para la detección de un melanoma.
Las localizaciones de mayor riesgo son el cartílago de la oreja por el alto riesgo de infección (en el 30% de los casos) y necrosis; el pene, donde se produce un estrechamiento de la uretra y estrangulación del glande; y el clítoris.
Las perforaciones cutáneas y los tatuajes están contraindicados si existen infecciones locales que puedan extenderse, caso de verrugas y herpes. También si se padecen enfermedades cutáneas (liquen plano, psoriasis, melanoma, acné a partir de moderado, dermografismo) o algunas patologías cardíacas, insuficiencia renal, diabetes o inmunodeficiencias.
Recuerda la sociedad científica que también hay que prescindir de tatuajes y piercing cuando se está sometido a tratamientos farmacológicos como anticoagulantes, isotretinoína (para casos graves de acné nodular y quístico que no responden a otras terapias) o inmunosupresores. Por otra parte, se desaconseja tatuarse en verano y en casos de embarazo, entre otros supuestos. Antoni López Tovar (LV)




















