Investigan en Yale la hormona responsable del cáncer de páncreas inducido por la obesidad
La hormona colecistoquinina puede ser un factor clave en el desarrollo del cáncer de páncreas asociado a la obesidad, según se ha podido constatar en recientes estudios. Ello abre una nueva vía para diagnosticar el adenocarcinoma ductal pancreático (PDAC), ya que un nivel elevado de esta hormona en sangre podría servir como marcador de riesgo.
El páncreas, situado detrás del estómago, consta de dos porciones. La porción endocrina incluye las células beta y otras implicadas en la secreción hormonal. La porción exocrina, que constituye la mayor parte de dicho órgano, participa en la digestión y es la fuente del adenocarcinoma ductal pancreático (PDAC).
Estudios de los últimos años han constatado que las células beta del páncreas son mucho más diversas de lo que se creía y que esta diversidad puede verse alterada por factores como la obesidad o la diabetes. En concreto, la obesidad aumenta la necesidad de insulina del organismo, lo que obliga a dichas células a incrementar la producción de insulina para mantener los niveles de azúcar en sangre.
En base a ello, se sustentaba la idea de que la secreción excesiva de insulina era uno de los factores que impulsaban el desarrollo del cáncer de páncreas asociado a la obesidad. Sin embargo, un estudio novedoso llevado a cabo recientemente asocia el riesgo de este tipo de cáncer a otra hormona llamada colecistoquinina.
“Observamos que el páncreas produce de forma descontrolada la hormona colecistoquinina en respuesta a la obesidad y que esta hormona puede ser un factor clave en el desarrollo del cáncer de páncreas asociado a la obesidad”, según explicó el Dr. Mandar Deepak Muzumdar, coautor principal del estudio y profesor asociado de genética y medicina interna en la Facultad de Medicina de Yale (YSM).
Este equipo de investigación ya había detectado previamente en ratones que la obesidad provoca que las células beta produzcan colecistoquinina. Pudieron comprobar, además, que los ratones predispuestos a desarrollar adenocarcinoma ductal pancreático (PDAC), la forma más común y agresiva de cáncer de páncreas, presentaban una progresión tumoral significativamente peor cuando hay niveles más altos de colecistoquinina en el páncreas.
En este punto y conociendo que las células beta que liberan colecistoquinina tienden a no producir mucha insulina, procedieron a indagar lo que motiva a que la obesidad induzca a las células beta a producir colecistoquinina. Para ello recurrieron al sistema computacional Cflows, desarrollado por el laboratorio de Krishnaswamy, que proporciona información sobre los estados dinámicos de una sola célula que influyen en su metabolismo o respuesta inmunitaria.
Su trabajo llevó a comprobar que las células beta productoras de colecistoquinina en ratones obesos derivaban de células beta supuestamente sanas, productoras de insulina. Además, al monitorizar los cambios celulares a medida que progresaba la obesidad, observaron una fuerte correlación entre la producción de colecistoquinina y la presencia de marcadores de estrés celular. Esto sugiere que la producción de colecistoquinina podría ser una respuesta protectora contra el estrés celular causado por la obesidad.
“Es bajo este contexto de estrés cuando las células beta se adaptan hacia un estado de expresión de colecistoquinina”, según el prof. Muzumdar. Los investigadores pudieron comprobar que, a medida que las células beta comenzaban a cambiar, las células de la porción exocrina del páncreas también se transformaban. Cuando esto ocurría, las células exocrinas se volvían altamente susceptibles al desarrollo de tumores.
Estos hallazgos, según los autores de este trabajo publicado en ‘Nature Communications’, podrían abrir una nueva vía para diagnosticar el adenocarcinoma ductal pancreático (PDAC) mediante la colecistoquinina. “La colecistoquinina se secreta en el torrente sanguíneo, por lo que podría medirse mediante pruebas bioquímicas, por tanto, un nivel elevado de esta hormona en sangre podría servir como marcador de riesgo para desarrollar PDAC”, concluyó el prof Muzumdar. J.S.LL. (SyM)






















