Mayor riesgo de hipertensión en mujeres con menopausia precoz

La aparición temprana de la menopausia puede influir de forma importante en la salud cardiovascular de las mujeres. Recientes hallazgos apuntan a que quienes experimentan este cambio hormonal antes de lo habitual tienen más probabilidades de desarrollar hipertensión arterial con el paso de los años, un riesgo que conviene tener presente para mejorar su prevención.

Los cambios hormonales que acompañan al inicio de la menopausia desencadenan impactos considerables en la salud de las mujeres de mediana y avanzada edad; sin embargo, la relación entre el inicio de la menopausia y el riesgo de enfermedades específicas, como las cardiovasculares, no está todavía esclarecida por completo.

Se sabe que los principales factores de riesgo de estas enfermedades, como el desarrollo del síndrome metabólico, un aumento de la relación cintura-cadera, triglicéridos elevados y glucosa plasmática elevada, junto con que la grasa visceral teóricamente aumenta el riesgo de sensibilidad a la sal en la presión arterial en mayor proporción en mujeres premenopáusicas en comparación con los hombres. Asimismo, la terapia hormonal (TH) durante la menopausia también puede asociarse con el desarrollo de hipertensión.

En ello se ha centrado un estudio difundido por la Sociedad Americana de Menopausia con el objetivo de evaluar el vínculo entre la menopausia temprana o prematura (incluyendo la menopausia quirúrgica) y el desarrollo de hipertensión arterial.

Durante el período de seguimiento, 18.508 mujeres (17,2 %) fueron diagnosticadas con hipertensión. El riesgo aumentó progresivamente a medida que disminuía la edad de la menopausia: el 16,6 % de las mujeres con menopausia a una edad normal desarrollaron hipertensión, en comparación con el 18,8 % de las mujeres con menopausia precoz y el 22,6 % de las mujeres con menopausia prematura.

Tras ajustar por más de 50 variables, incluyendo peso, hábitos de vida, antecedentes familiares y valores de laboratorio, las mujeres con menopausia prematura aún presentaban un riesgo un 12,3 % mayor de desarrollar hipertensión que las mujeres que alcanzaron la menopausia después de los 45 años.

Un análisis posterior, que modeló la edad de la menopausia en una escala continua, reveló que el riesgo máximo no se alcanza en el límite tradicional de la menopausia precoz (40 años), sino entre los 25 y los 35 años. Esto sugiere que el riesgo cardiovascular asociado a la menopausia precoz podría concentrarse en un grupo de mujeres aún más jóvenes de lo que se había definido previamente. La menopausia quirúrgica se asoció con mayores tasas de hipertensión en los análisis iniciales, pero esta asociación no se mantuvo al considerar otros factores de riesgo.

“Los resultados de este estudio ponen de relieve las posibles consecuencias adversas a largo plazo para la salud asociadas a la menopausia precoz y, en particular, la necesidad de realizar controles periódicos de factores de riesgo cardiovascular como la hipertensión. Asimismo, se recomienda de forma rutinaria el uso de terapia hormonal en mujeres con menopausia precoz, al menos hasta la edad natural de la menopausia, salvo que existan contraindicaciones”, explicó la Dra. Stephanie Faubion, directora médica de la Sociedad de Menopausia.

A partir de los hallazgos obtenidos, los autores del estudio recomiendan que se tenga en cuenta la edad de la menopausia como un factor de riesgo cardiovascular independiente, especialmente para las mujeres que la experimentan antes de los 40 años. Además del asesoramiento individualizado sobre la terapia hormonal, señalan que la detección y el control precoces de la hipertensión arterial representan una oportunidad para ayudar a reducir el riesgo cardiovascular a largo plazo en este grupo de mujeres. L.D.B./J.S.LL. (SyM)

También te podría gustar...