El mapa molecular del mortal hantavirus ANDV arroja luz sobre su posible tratamiento con antivirales
Los virus zoonóticos siguen siendo un componente constante e impredecible del panorama de la salud mundial, como lo demuestra el actual brote de hantavirus, con la posible implicación de ‘el virus Andes’ perteneciente a esta familia y, actualmente, el único conocido capaz de transmitirse directamente de persona a persona. La comunidad científica lleva tiempo tras su rastro, habiéndose dado ya pasos en firme en busca de un tratamiento del que hoy en día se carece.
Los hantavirus, transmitidos de roedores que transmiten a humanos el virus a través de su orina, heces y saliva, tienen una tasa de mortalidad cercana al 40%. En los seres humanos, las infecciones generalmente se presentan en diferentes patrones, según la cepa involucrada de la familia Hantaviridae.
Se encuentran en todo el mundo y, dado que no existen vacunas ni tratamientos aprobados, se encuentran entre los patógenos que generan mayor preocupación ante futuras pandemias, como se ha podido comprobar estos días tras las trágicas muertes y enfermedades de los pasajeros a bordo del MV Hondius, manteniendo en máxima alerta a la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Los hantavirus tienen mayor probabilidad de causar el síndrome cardiopulmonar por hantavirus (SCH), que es considerablemente más peligroso y suele ser mortal. El SCH comienza como la gripe, con fiebre, dolores musculares y fatiga, pero puede progresar rápidamente a una insuficiencia respiratoria grave a medida que los pulmones se llenan de líquido. La mortalidad por SCH supera el 35 %, lo que la convierte en una de las enfermedades más letales transmitidas de animales a humanos.
En este contexto, cobra especial relevancia un trabajo realizado por la Universidad de Texas en Austin (EEUU), y publicado, recientemente, en la revista ‘Cell’, enfocado a un tipo de hantavirus, conocido como el virus Andes (ANDV), y que está considerado, en estos momentos, como la variedad más sospechosa del contagio de los viajeros del crucero contaminado, dado que es endémico en Argentina desde donde zarpó el crucero hace varias semanas. Y es que, actualmente, es el único hantavirus conocido capaz de transmitirse directamente de persona a persona. En este caso, la infección humana ocurre, principalmente, por inhalación de saliva y excremento de roedores en aerosol, aunque se ha documentado la transmisión de persona a persona por contacto cercano con el ANDV.
Al igual que otros virus de la familia Hantaviridae, el ANDV es un virus envuelto que contiene un genoma de ARN de cadena negativa trisegmentado. En este estudio, se da un primer paso hacia la obtención de vacunas y terapias con anticuerpos necesarios para este y otros hantavirus peligrosos para los que no existen tratamientos específicos conocidos. Y es que el desarrollo de vacunas y antivirales, utilizados de forma independiente o combinada, es fundamental para comprender mejor las infecciones por estos hantavirus y su impacto en la salud pública.
En este caso, el trabajo llevado a cabo por los investigadores consistió en un mapa detallado, con la mayor resolución hasta la fecha, de un complejo proteico que el ANDV utiliza para infectar las células huésped. La nueva información estructural detallada permitió a los investigadores investigar una vacuna candidata que, al inyectarse en ratones, indujo a sus células a producir anticuerpos neutralizantes contra el virus Andes.
El complejo proteico de superficie del virus Andes es una estructura con forma de hongo llamada tetrámero Gn-Gc. Para mapear las estructuras 3D, el equipo primero produjo partículas similares a virus que imitan a un virus real, pero sin el genoma que lo hace infeccioso. Luego, utilizaron un microscopio crioelectrónico —que proyecta un haz de electrones a través de una muestra congelada y detecta las sombras creadas por las moléculas— para reconstruir las estructuras tridimensionales de los tetrámeros Gn-Gc en la superficie de las partículas similares a virus.
En busca de la mayor efectividad terapéutica
Dichos investigadores consideran que para que las vacunas o las terapias con anticuerpos sean lo más efectivas posible contra el hantavirus, es fundamental imitar las proteínas de superficie en esta etapa previa a la infección. De acuerdo con lo expuesto en su trabajo, estas proteínas de superficie cambian una vez que se fusionan con la célula durante el proceso de infección, por lo que uno de los objetivos futuros del equipo es encontrar pequeñas modificaciones en la estructura de estos complejos proteicos virales que ayuden a fijarlos en su lugar, utilizando lo que se denominan mutaciones estabilizadoras.
Estos científicos ven necesarios más estudios de inmunogenicidad e identificar el antígeno óptimo para la vacuna contra el hantavirus, incluyendo esfuerzos de diseño basados en la estructura que impliquen la estabilización de las interfaces de los tetrámeros y la presentación de ectodominios de tetrámeros estabilizados sobre andamios solubles.
En el caso actual, dado el período de incubación de la infección por hantavirus, otros expertos en virología no descartan que puedan surgir más casos. Es por ello que remarcan como prioridad implementar medidas preventivas de salud pública, incluyendo protección respiratoria, higiene estricta de manos y aislamiento de los casos sospechosos, junto con un trabajo de diagnóstico rápido para identificar el virus involucrado.
El brote actual parece tener un alcance limitado, pero pone de manifiesto una realidad más amplia. Los virus zoonóticos siguen siendo un componente constante e impredecible del panorama de la salud mundial. J.S. LL. (SyM)






















