Avance para mejorar los resultados de los pacientes con hipertensión arterial
Localizar un trastorno hormonal que afecta hasta a una de cada cinco personas con presión arterial alta puede suponer un avance importante para poner freno a enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares, diabetes y otros problemas de salud latentes entre una parte importante de la población.
El aldosteronismo primario (AP) es conocido como un trastorno suprarrenal caracterizado por un exceso autónomo de aldosterona podría ser la causa más común de hipertensión secundaria. En ello se basa un reciente estudio realizado por investigadores de la Universidad de Bristol (Reino Unido), según el cual las personas con este trastorno experimentan picos de producción hormonal tanto durante el día como durante la noche
El AP afecta hasta a una de cada cinco personas con presión arterial alta y las pone en mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares, diabetes y otros problemas de salud importantes. “Se trata de una causa importante de hipertensión arterial (HTA) y de HTA secundaria que observamos en nuestra clínica. Podría estar afectando a millones de personas, sin embargo, debido a la forma en que las hormonas cambian a lo largo del día y a la complejidad actual del proceso de diagnóstico, este suele retrasarse o nunca se llega a diagnosticar”, tal como indicó el coautor principal Dr. Thomas Upton, investigador clínico en muestreo automatizado en la Universidad de Bristol y miembro clínico sénior del Bristol Hospitals NHS Foundation Trust.
Según se expone en el trabajo, publicado en ‘Science Translational Medicine’, los investigadores se valieron de un ingenioso dispositivo portátil desarrollado en la Universidad de Bristol, con el que fue posible monitorizar los niveles hormonales de los pacientes las 24 horas del día en sus hogares, en lugar de en un hospital o centro de investigación. Esto permitió hallar irregularidades ocultas que normalmente pasarían desapercibidas con los métodos de análisis actuales, lo que condujo a una detección más temprana de problemas de salud.
Este enfoque podría transformar la forma en que se diagnostica la hipertensión y, en última instancia, reducir las enfermedades cardiovasculares, en particular las cardiopatías y los accidentes cerebrovasculares, que podrían haberse prevenido.
“Al monitorizar continuamente las hormonas durante 24 horas, mediante un dispositivo ligero, del tamaño de un teléfono móvil, que se sujeta a la cintura, pudimos descubrir un patrón previamente oculto de picos hormonales nocturnos. Esto nos permite comprender mucho mejor la enfermedad y, en última instancia, podría ayudar a los médicos a detectarla antes y tratar a los pacientes con mayor eficacia”, señaló el Dr. Eder Zavala, autor principal del estudio e investigador del programa UKRI Future Leader en la Universidad de Manchester.
El análisis computacional de los datos del dispositivo permitió a los investigadores rastrear los cambios en la aldosterona, la hormona responsable de regular el equilibrio de sal y agua en los seres humanos, junto con dos hormonas estrechamente relacionadas conocidas como 18-hidroxicortisol y 18-oxocortisol.
Los resultados del estudio mostraron que los niveles de aldosterona no se mantienen elevados de forma constante. Además, los investigadores constataron que, incluso en algunos de los casos más graves de la enfermedad, existían periodos en los que los niveles hormonales descendían por debajo de los umbrales mínimos utilizados para diagnosticarla. Y es que en lugar de encontrar niveles hormonales persistentemente elevados, los investigadores percibieron repetidos episodios nocturnos de secreción hormonal, mientras que el ritmo circadiano permanecía intacto.
Asimismo, los picos hormonales, producidos por las glándulas suprarrenales, fueron particularmente prominentes en pacientes cuya enfermedad se debía a un problema en una sola glándula suprarrenal, en lugar de en ambas. Los patrones hormonales anormales desaparecieron tras la extirpación quirúrgica de la glándula suprarrenal afectada, lo que proporcionó más evidencia de que estos picos estaban directamente relacionados con la enfermedad.
“Tal vez, los médicos deban replantearse la forma en que buscan este trastorno, que las directrices de práctica clínica de la Sociedad Endocrina recomiendan ahora que se tenga en cuenta en todas las personas con hipertensión. En cualquier caso, se necesita más investigación para definir las mejores vías clínicas, utilizando la medición dinámica de las hormonas, para garantizar el diagnóstico precoz de esta causa común y potencialmente curable de hipertensión arterial”, concluyó el prof. Stafford Lightman. J.S.LL. /L.D.B. (SyM)






















