Se estudia cómo mejorar la precisión en la medición de la presión arterial
La presión arterial elevada representa, hoy en día, un factor de riesgo importante para afecciones graves como accidentes cerebrovasculares, ataques cardíacos, enfermedad renal crónica, enfermedades oculares y demencia.
La hipertensión arterial representa, actualmente, un problema de salud global, al ser una de las principales causas de infarto y accidente cerebrovascular, que, en muchas ocasiones, no presenta síntomas que hagan sospechar del problema.
La mejor manera de diagnosticar la hipertensión es mediante una medición de precisión, generalmente inflando un manguito en la parte superior del brazo, aunque no está exenta de diagnósticos erróneos. Es por ello, que se lleva, desde hace tiempo, explorando nuevos métodos de detección de hipertensión y buscando nuevas tecnologías más precisas para uso clínico.
Y es que “las mediciones de la presión arterial son fundamentales para que los médicos diagnostiquen y traten a los pacientes, ya que guían las decisiones sobre el tipo y la dosis de medicamentos que pueden influir significativamente en la salud a largo plazo de una persona”, según señaló el prof. James Sharman, investigador principal en una nueva iniciativa liderada por el Instituto Menzies de Investigación Médica de la Universidad de Tasmania (Australia).
Esta iniciativa busca mejorar la precisión de dichas mediciones para contribuir, así, a la reducción de las tasas de enfermedades cardiovasculares e impulsar la implementación a mayor escala de la medición automatizada de la presión arterial en consultorio (AOBP, por sus siglas en inglés).
“La presión arterial, a menudo, no se mide con el método más adecuado debido a la falta de tiempo de muchos médicos generales durante las consultas breves y a las limitaciones de recursos, subrayó el prof. Sharman.
Medición con AOBP
AOBP utiliza una máquina automatizada para tomar varias mediciones mientras el paciente se mantiene en reposo, lo que proporciona un resultado más fiable que las mediciones únicas estándar. La máquina automáticamente realiza varias lecturas; para una mayor precisión se realiza un promedio con los resultados; además, el profesional sanitario correspondiente no necesita permanecer al lado del paciente.
La AOBP puede evitar la hipertensión inducida por la consulta y se correlaciona con el daño a órganos diana de forma significativamente más fuerte que la medición de rutina. “Este proyecto puede ayudar a cubrir una importante carencia en la atención a las personas con hipertensión”, concluyó el prof. James Sharman. J.S. LL./L.D.B. (SyM)






















