Predecir el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 a través de la microbiota intestinal

Cada vez es creciente la importancia de estudiar la microbiota intestinal junto con otros factores del estilo de vida, sobre todo, la alimentación ya que en conjunto pueden influir en el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

El número de adultos con diabetes se ha duplicado con creces desde la década de 1990. Actualmente, 800 millones de personas viven con esta enfermedad, y más del 90 % de los casos corresponden a diabetes tipo 2. Estudios sobre la microbiota intestinal humana, es decir, las bacterias y otros microorganismos que habitan en el tracto intestinal han demostrado que ciertas alteraciones en la microbiota intestinal pueden observarse en personas con diabetes tipo 2.

Ahora, un amplio estudio sueco liderado por investigadores de la Universidad Tecnológica de Chalmers en Gotemburgo (Suecia) ha demostrado que la presencia de ciertas bacterias en la microbiota intestinal y las fluctuaciones en el metabolismo de una persona pueden observarse en quienes desarrollan diabetes tipo 2.

“Nuestro estudio logró demostrar cambios en la microbiota intestinal varios años antes de que se desarrollara la enfermedad. Esto podría indicar que la composición del microbioma influye en el desarrollo de la diabetes, y no al revés”, según Gaël Toubon, investigador postdoctoral en ciencia de los alimentos del Departamento de Ciencias de la Vida de Chalmers.

El hallazgo podría abrir el camino para identificar a las personas con riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en una etapa temprana, lo que permitirá introducir medidas preventivas.

El estudio se realizó con 4.685 adultos suecos, cuyos microbiomas se analizaron en muestras de heces. De todos los participantes, 383 desarrollaron diabetes tras un seguimiento promedio de cinco años, y se observaron denominadores comunes tempranos en su microbiota intestinal.

“Observamos nueve bacterias en el microbioma asociadas al riesgo de desarrollar la enfermedad. Un hallazgo muy interesante es que los hábitos alimenticios de cada persona parecen influir, determinando si ciertas bacterias intestinales son beneficiosas o perjudiciales”, indicó el prof. Toubon.

Lo que sorprendió a los investigadores fue que quienes desarrollaron diabetes presentaban altos niveles de la bacteria Akkermansia muciniphila en su microbiota intestinal. Esta bacteria suele asociarse con beneficios para la salud.

“En condiciones favorables, esta bacteria se alimenta de la fibra que obtenemos de nuestra dieta. Pero cuando nuestra ingesta de fibra es demasiado baja, comienza a degradar la capa protectora de moco del intestino. Esto puede provocar que otras bacterias entren en contacto con la mucosa intestinal, causando inflamación y otras alteraciones metabólicas relacionadas con la resistencia a la insulina y la diabetes tipo 2”, indicó el prof.Toubon.

Un tipo de bacteria, Coprococcus catus , podría estar relacionada con la diabetes cuando se encuentra presente en cantidades muy pequeñas en la microbiota intestinal. Por encima de cierto nivel, no se observó este riesgo.

“La investigación sobre la microbiota intestinal ha avanzado enormemente en los últimos años, pero hasta ahora los nuevos conocimientos han tenido escaso impacto en la práctica clínica. En el futuro, estas bacterias podrían utilizarse como biomarcadores para identificar a las personas con riesgo de desarrollar diabetes tipo 2”, concluyó el citado investigador. J.S. LL. (SyM)

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